Al menos 51 niñas murieron y cerca de 60 resultaron heridas este sábado tras un bombardeo contra una escuela femenina en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, en medio de la escalada militar entre Israel y Estados Unidos contra territorio iraní.
El último balance difundido por la radiotelevisión pública iraní, IRIB, confirma que la totalidad de las víctimas mortales eran estudiantes. Según los reportes oficiales, al momento del ataque había 170 alumnas dentro del centro educativo, lo que mantiene el temor de que la cifra de fallecidas pueda aumentar.
Escuela alcanzada en Hormozgán
El gobernador del condado de Minab, Mohammad Radmehr, identificó el plantel como la escuela primaria Shajare Tayebé y señaló que los equipos de emergencia iniciaron labores de remoción de escombros tras el impacto.
“Pese a este ataque, la situación en la ciudad está bajo control y la calma se mantiene en otros puntos”, declaró el funcionario a la agencia estatal IRNA.
Hasta el momento, el Ejército de Israel no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones relacionadas con el ataque.
Escalada regional
El incidente ocurre en el contexto de una ofensiva conjunta atribuida a Israel y Estados Unidos, mientras Teherán ha respondido con el lanzamiento de misiles contra objetivos militares estadounidenses en la región y contra territorio israelí.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán calificó los bombardeos como “acciones pérfidas del enemigo” y aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes ejecutarán una “respuesta aplastante”.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó el inicio de una operación militar conjunta con Estados Unidos cuyo objetivo, afirmó, es “eliminar la amenaza existencial” que representa Irán.
En la misma línea, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que la ofensiva busca desmantelar las estructuras de poder establecidas en la República Islámica desde 1979.
La nueva escalada militar se produce en medio de negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, lo que incrementa la tensión geopolítica en Medio Oriente y eleva el riesgo de una confrontación regional de mayor alcance.
