SANTO DOMINGO. – La Asociación de Psicólogos de la Salud (ASOPSALUD), entidad que agrupa a los psicólogos que laboran en el sector salud de República Dominicana, expresa su profunda preocupación ante la creciente falta de empatía, de amor, sensibilidad y valores humanos que se evidencia con tanta crueldad actualmente en la sociedad.
Resulta alarmante observar cómo la violencia se ha ido normalizando en todas sus manifestaciones: feminicidios, violencia de género, filicidios, parricidios y múltiples formas de agresión intrafamiliar y social.
La presidenta de ASOPSALUD, María de los Santos, manifestó que: “La violencia deja secuelas tan profundas que puede impactar hasta una cuarta generación dentro del núcleo familiar y social”.
Muchos hombres continúan asumiendo que la mujer es de su propiedad y, bajo esa visión distorsionada, entienden que pueden controlarla, maltratarla e incluso disponer de su vida.
¿Qué está fallando en los protocolos actuales de abordaje de la violencia?
Reconocemos el interés y los esfuerzos de las distintas instituciones del Estado para enfrentar esta problemática, entendemos que los protocolos aplicados presentan importantes limitaciones.
ASOPSALUD considera que en las comisiones encargadas de elaborar dichos protocolos no se ha incluido de manera adecuada a los psicólogos, quienes son los profesionales especializados en el estudio, comprensión y manejo de la conducta humana, la prevención y el tratamiento de comportamientos violentos y autodestructivos.
La violencia no surge de manera espontánea. Se construye y se desarrolla dentro de contextos familiares y sociales afectados por factores como:
• Familias disfuncionales, Ausencia de límites claros, Ambientes incongruentes, Adicciones, estrés constante, violencia aprendida y normalizada.
En relación con la prevención
La prevención debe enfocarse de manera integral en:
En el área individual, la familia, en lo social, el ámbito laboral y comunitario.
Asimismo, el tratamiento debe abordar las raíces del comportamiento violento desde la infancia hasta la adultez. En cada uno de los motivos que hace que contenga ese comportamiento; analizando el sistema, las instituciones, y subsistema. Evaluando todos los factores internos y externos que puedan inducir conductas agresivas.
ASOPSALUD entiende que actualmente el manejo de la violencia se está realizando, en muchos casos, de manera superficial, sin profundizar en las causas estructurales y emocionales del problema.
Propuesta de intervención
La Asociación propone una reestructuración integral de los protocolos existentes, con acciones a corto, mediano y largo plazo, involucrando de manera coordinada a:
• Ministerio de Salud Pública, Servicio Nacional de Salud (SNS), Ministerio de Educación, Ministerio Público, Ministerio de la Mujer, y la Fiscalía, por su rol fundamental en la protección de las víctimas.
Medidas propuestas
ASOPSALUD plantea que las mujeres víctimas de violencia puedan comunicarse directamente con las autoridades mediante líneas de auxilio inmediatas, sin necesidad de trasladarse inicialmente de forma presencial a una fiscalía.
Asimismo, considera necesario que las fiscalías cuenten con suficiente personal de apoyo, agentes de seguridad y medios de transporte para trasladar de forma segura a las víctimas luego de realizar la denuncia.
• Priorizar el abordaje psicológico dentro de las políticas públicas sobre violencia y salud mental.
• El nombramiento de un mínimo de ocho mil (8,000) psicólogos distribuidos en los tres niveles de atención del sistema de salud.
• Fortalecer el trabajo comunitario con familias y líderes comunitarios en temas de violencia, adicciones, abuso y crianza saludable.
• Integrar espacios de atención psicológica y acompañamiento fiscal en hospitales de segundo y tercer nivel.
Hacemos un llamado urgente al Gobierno
ASOPSALUD hace un llamado urgente al Gobierno dominicano y a sus instituciones competentes para:
- Integrar formalmente a los psicólogos en las comisiones encargadas de elaborar los protocolos de abordaje y tratamiento de la violencia de género.
- Revisar y reestructurar los modelos actuales de intervención, debido al aumento sostenido de los índices de violencia general y violencia contra la mujer.
- Designar ocho mil (8,000) psicólogos para reducir la brecha existente en los tres niveles de atención y garantizar un abordaje efectivo, preventivo y humano de la violencia y la violencia de género en el país.
