El continente americano no registró avances significativos en la lucha contra la corrupción durante 2025, de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) publicado este martes por Transparencia Internacional. El informe revela que República Dominicana y Guyana fueron los únicos países de la región que mostraron una leve mejoría.
En el caso dominicano, el país obtuvo 37 puntos sobre 100, registrando un aumento de un punto con respecto al año anterior. Guyana alcanzó 40 puntos, también con una mejora mínima. Aun así, ambos continúan por debajo del promedio regional.
Panorama regional preocupante
El IPC 2025 evaluó a 182 países y territorios, donde una puntuación de cero representa altos niveles de corrupción y 100 indica una percepción muy baja. En América, el promedio regional se situó en 42 puntos, reflejando un estancamiento generalizado.
Según Transparencia Internacional, 12 de los 33 países del continente han empeorado considerablemente desde 2012, año en que se actualizó la metodología del estudio.
“Años de inacción gubernamental han erosionado la democracia y permitido el crecimiento del crimen organizado transnacional, afectando directamente a las personas al socavar los derechos humanos, los servicios públicos y la seguridad”, advirtió la organización.
Influencia del crimen organizado
El informe señala que en países como México (27 puntos), Brasil (35) y Colombia (37), la corrupción ha facilitado durante años la infiltración del crimen organizado transnacional en la política.
Incluso naciones con mejores resultados, como Costa Rica (56) y Uruguay (73) —consideradas entre las democracias más sólidas de América Latina— enfrentan crecientes niveles de violencia alimentados por la corrupción y las redes criminales.
Los mejores y los peores del ranking
Los países mejor posicionados en la región fueron Canadá (75 puntos), Uruguay y Barbados (68). No obstante, Transparencia Internacional advirtió que su crecimiento ha sido limitado y que algunos muestran señales de retroceso.
En el extremo opuesto figuran Venezuela (10), Nicaragua (14) y Haití (16), caracterizados por altos niveles de represión, instituciones debilitadas o cooptadas y una corrupción estructural persistente.
En el caso venezolano, el informe indica que la puntuación refleja “años de corrupción generalizada y actividades ilícitas”, lo que ha contribuido al aumento de la pobreza y la desnutrición. A nivel mundial, solo Somalia y Sudán del Sur se ubicaron por debajo, con nueve puntos cada uno.
Estados Unidos en retroceso
Estados Unidos obtuvo 64 puntos, uno menos que el año anterior, alcanzando su puntuación más baja desde que se elabora el índice. Desde 2015, el país ha retrocedido 12 puntos, cuando registraba 76.
La ONG expresó preocupación por medidas recientes que podrían debilitar la independencia judicial, así como por la congelación temporal y el debilitamiento en la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), lo que —según el informe— envía señales de tolerancia hacia prácticas empresariales corruptas.
Impacto en los servicios públicos
El informe subraya que la corrupción en los servicios públicos tiene consecuencias directas en la vida diaria de la población. Cita casos como Perú (30 puntos), donde se investigan presuntos sobornos en programas de alimentación escolar, y Argentina (36), por supuesta corrupción en la gestión de fondos para medicamentos destinados a personas con discapacidad.
Asimismo, advierte que la reducción del espacio cívico en países como El Salvador (32) y Ecuador (33) debilita la supervisión y la rendición de cuentas, agravada por leyes que limitan el acceso de las ONG a financiamiento y por la intimidación a medios de comunicación independientes.
